
Terminando mi etapa de sanación me siento dispuesta a escribir en este blog nuevamente después de un periodo un poco extraño y poco razonable.
Yo personalmente soy muy adicta a todas estas cosas superficiales, como la televisión (en especial los reclames comerciales) y cosas que no me hagan pensar mucho, como leer La Cuarta.
En este diario veo la imagen del Benedicto XVI, que representa porque detesto la Religión Católica.
Suena terrible, porque la religión, a mi parecer es buena, te sana el alma tienes porque seguir adelante, Yo no sigo ninguna Doctrina ni nada de eso, no son para mí, lo que aborrezco de esta religión en particular por su hipocresía.
Esto parte desde lo más alto de su estructura hasta la mayoría de sus participantes o de los que afirman que son católicos. Desde el “yo soy católico a mi manera” perdón pero que significa eso?, ¿Qué quieres el perdón pero andas cometiendo pecados como loco?, ¿Qué fornicas fuera del matrimonio y luego rezas? o recibes la ostia y luego lastimas al prójimo?. Por favor un poco de respeto. Hasta que el Papa este bañado en oro, cuando hizo un pacto de pobreza. Permitir actos de autoflagelación cuando en la biblia dice claramente que el cuerpo es el Templo de Dios, a mí me parece hipocresía.
También me parece insólito que pidan dinero para obras de caridad, cuando el Vaticano está lleno de oro, porque ellos (y con ellos me refiero a los curas), no utilizan la frase “Hay que dar hasta que duela”.
No tengo por que mencionar las disculpas después de muchos años (no se cuantos) hacia Copérnico.
La discriminación hacia el prójimo y poca tolerancia hacia las minorías sexuales.
El celibato utilizado solo para que los recursos de la Iglesia no se pierdan entre los familiares de los curas.
Admiro a las personas que siguen legítimamente cada norma que plantea esta Iglesia, por que amar al prójimo, para mí, en verdad es muy difícil.
Mmmmm muchas cosas... comparto la mayoria, pero lejos de este post me gustó mucho el cierre...
ResponderEliminarSaludso!
Después de leer esto, me gustaría complementar:
ResponderEliminarSalvemos las almas de aquellos que explotan a su prójimo y que donan su vuelto en el supermercado, para enriquecer aún más a los empresarios que abaratan impuestos.
Es así como se busca mantener a las personas en situación de pobreza bajo una inmovilidad permanente
¿qué pasaría si logramos sacarlas de ese vicioso círculo? -¿ahora cómo nos salvamos?-
¿Qué esperanza queda para las mujeres que son violentadas?, donde su misma iglesia, a la que rezan todos lo días, es la que las oprime y subordina, las encasilla dentro de un rol inferior al del hombre, "somos por naturaleza objeto de procreación". Ni siquiera somos dignas de placer -¡Qué pecado sería ese!-
¿Existe igualdad de derechos?¿dónde podemos elegir seguir otro camino?¿podemos llegar a cumplir funciones iguales a las de los hombres dentro de la iglesia? -No! por su puesto que no, ustedes están atadas al trabajo invisible, al no remunerado, al servicio de hormiga, al dar hasta que duela pero vetadas de toda palabra y opinión, no pueden expresar la palabra de Dios.
Lo anterior se vuelve aún más paradójico cuando el ethos de Jesús, en el cual se fundan los derechos humanos, como la libertad y la igualdad, siga pasándose a llevar por su máximo exponente: La iglesia.
Bajo estas circunstancias la praxis se vuelve aún más difícil, valores católicos, pasados a llevar por sus propios predicadores ¿y que hay de el abuso a menores?.
Finalmente se encuentran en un estatus, legitiman constantemente el abuso de poder.
Y que más da, están por sobre ti, y su palabra santifica valdrá más que la tuya.
Nos hay perdón, ni olvido.
(Si hay un Dios que de la cara que le quiero hablar)
i.
jajaja muy puta el papa
ResponderEliminaresa wea en la caeza le pesa mas q la chucha ta baña en oro y no sirve pa nada.
dios dejo de ser sano ya hace muchos miles de años... pura represión
yo prefiero aferrarme a la wena onda
saludos